lunes, 12 de diciembre de 2016

RABIA ABSOLUTA


Buenos días croquetos!
No tenia muy claro si hacer este post, ya que quería empezar con buen material, pero después de pensarlo un rato me he decidido. Me hice el blog tanto para contar cosas buenas como malas.
Hoy no voy a hablar de un restaurante de alto copete, si no de 'Los 100 Montaditos'. Como no quiero generalizar, en concreto me refiero al local del  MN4.
Comentar que hace años le cogí mucha manía a 'Los 100 Montaditos', por que pedías algo y te servían lo que les daba la gana. Con el tiempo he ido viendo que ha ido mejorando el producto, por lo menos en mi opinión. (Siempre te encuentras con que en un montadito hay mas aire que condimento, pero bueno... se les perdona)
Vamos a lo que vamos. Ayer noche, domingo (día que en teoría el establecimiento tiene la carta a 'Todo a un euro') fui a cenar allí. Lo normal habría sido que ya que es su día de ofertas contaran con provisiones para muchísimos pedidos, porque, si habéis ido alguna vez, sabréis que los domingos y miércoles se llena hasta los topes. No hay cosa que nos guste mas que comida a un euro...
Pues ahí mi sorpresa, a la hora de hacer el pedido nos vimos con que no quedaba prácticamente nada de la carta, nos avisaron de que no nos podrían poner pan normal, que se les había terminado (¿tienes un negocio de montaditos y se termina el pan de éstos a las 10 de la noche? Algo estáis haciendo mal...) No todo acabó ahí, quisimos pedir los típicos entrantes para compartir, y ¿como nos contestó el camarero? 'Lo siento, no nos queda nada de la carta...'
No se a vosotros, pero no entiendo la gente que tiene un negocio y se le pasan estas cosas. Soy de las personas que suele ir a los sitios que ya conoce con el antojo de pedir 'eso' que lleva horas queriendo saborear, y el momento en que ya te has acomodado, y tienes claro desde hace horas lo que quieres pedir, y te responden con un 'lo siento... no nos queda.' En ese momento me hierve la sangre.
Soy humana y entiendo que hay momentos en que se puede terminar un producto, o bien que no sea de temporada y este retirado de la carta, pero que no quede nada de la carta que te puedan ofrecer... ahí no hay excusa.
También pensar en los camareros, esos empleados que son los que tienen que morirse me la vergüenza y decirte con la boquita pequeña que no pueden ofrecerte nada, por que al fin y al cabo, ellos rara vez son culpables de este desastre de organización.
Siento empezar el blog de estas maneras, pero había que contarlo. Si pensáis igual que yo, o tenéis alguna otra opinión, dejarlo en los comentarios, a ver si voy a ser la única loca que se mosquea por estas cosas...
Hasta el próximo post croquetos
Encendemos fogones!

3 comentarios:

  1. Estoy contigo! Odio cuando voy a un restaurante con la idea de pedir y a cosa y que no les quede

    ResponderEliminar
  2. Si que empezamos bien el blog... Pero tener un antojo y no poder saciarlo es lo peor.

    ResponderEliminar
  3. Yo tambien soy de las que odia los montaditos, porque al final lo barato sale caro, como tu bien dices algunos los rellenan solo de aire!!��

    ResponderEliminar